‘Lluvia de Hamburguesas’, esperamos que también lluevan buenas ideas
Consternado, hasta quizás un poco enojado estaba de hacer un repaso de este año fílmico y que mi top ten personal se vea mayoritariamente ocupado por películas no fantásticas… Argumentos flojos, pocas actuaciones para recordar, secuelas, adaptaciones y remakes al por mayor me llevaron a creer que finalmente dejaría de lado mi poster de la trilogía original de Star Wars, para colocar en su lugar un poster de Lucrecia Martel… Gracias a los antiguos que llego esta joyita escondida para cachetearme y ayudarme a reaccionar.
Sony Pictures incursiona en solitario por primera vez con una animación, y puedo decir sin temor a equivocarme, que lo hace con el pie derecho… un pie derecho con un zapato al aerosol.
“Cloudy with a Chance of Meatballs” (Algo así como “Nublado con posibilidades de albóndigas”) llegó a las salas hace un tiempito con el no tan correcto título de “Lluvia de hamburguesas”. A simple vista uno podría pensar: “oooook, peli para nenes sobre hamburguesas cayendo del cielo, YAY”. Por suerte es mucho más compleja que eso.
Primera desmitificación: no llueven SOLO hamburguesas. Segunda desmitificación: no SOLO es una película para nenes. Pero vamos por partes.
Flint Lockwood (en la voz de Bill Hader, un habitué de “Saturday Night Live”, el programa “cómico” yanqui) es un inventor… desde pequeño se ha definido como tal, tiene una imaginación desmedida pero las cosas no siempre salen bien. Su primer invento en sociedad (unos magníficos zapatos creados a partir de un aerosol) es un fracaso, ya que una vez pintados, no tienen forma de ser removidos. ¿Cuestión? Nuestro personaje los llevará durante el resto de su vida (o lo que nos cuenta el relato). Su madre lo ampara, su padre (Tim Lockwood en la voz del GRAN James Caan) sólo quiere que trabaje en su tienda y Flint se da cuenta que quizás no sea el futuro científico que cree ser. Su madre decide regalarle su primer guardapolvo de científico, o lo que es igual: el principio del fin.
Una tras otro, los inventos de Flint fracasan: un televisor a control remoto, que una vez que se da cuenta de que tiene piernas, huye de la casa, atormentando a los vecinos; un tónico contra la calvicie, que convierte a su padre en una suerte de Benicio del Toro en la próxima “The Wolfman”; una mezcla genética entre ratas y pájaros (“Ratapájaros”) que se escapan ni bien liberados de sus jaulas para convertirse en la plaga del pueblo donde habita Flint; un auto volador… sin alas; y el mejor invento de todos: un traductor de monos que permite que su único amigo Steve (un mono interpretado por la MAGNIFICA voz y presencia de Neil Patrick Harris –Mensaje subliminal: si nunca vieron “How I Met Your Mother”, ahora es el momento. ¡¡¡No, no ahora mismo!!! después de leer esta reseña, ¡NO! Quedate sentado…uffff. Fin del mensaje subliminal-) pueda exteriorizar lo que piensa: comer.
Lo maravilloso de este guión, es que cada uno de estos inventos, que en el comienzo del film plantean el desarrollo del personaje de Flint como inventor frustrado, siguen rondando durante todo el metraje, convirtiéndose en una suerte de personajes secundarios muy bien trabajados, que terminan por dar al pueblo, a Flint y a la película de una empatía pocas veces logradas en las películas que se estrenaron este año.
¿Pero donde arranca el problema? El invento de toda la vida de Flint, un instrumento capaz de convertir el agua en comida, se desmadra, volando hacia el cielo, y consiguiendo que en el pueblo de Swallow Falls comience a llover comida. Esto atraerá la atención de una reportera del clima, Sam Sparks (interpretada en la voz de la adaptable Anna Faris –sip, la rubia de Scary Movie, yo la banco a full-), pero por sobre todo del alcalde de la ciudad: Shelbourne que aprovechará (maliciosamente) el invento de Flint para que la ciudad crezca y poder llenar sus bolsillos.
Punto aparte merece el alcalde. Primero porque esta interpretado por el GRAN Bruce Campbell (o sea… si no vieron ninguna de las joyas de la trilogía de Evil Dead los invito a hacerlo, no los voy a defraudar -toquense sus respectivas partes izquierdas si esta frase les recuerda a un presidente de los 90s-) y segundo, porque su maldad crece exponencialmente con su peso, terminando en un pequeño triciclo al no poder transportarse debido a su excesiva gordura.
El mix de personajes secundarios formidables, chistes con VARIOS niveles de lectura, la posibilidad de ver la película varias veces y descubrir en el fondo de los planos que otros chistes suceden, la defensa del papel del freak y nerd en la sociedad (ahí me sentí absolutamente tocado) más algunas escenas de acción muy bien logradas y un guión que le pasa el trapo al 90% de los guiones de las películas estrenadas este año, convierten a “Lluvia de hamburguesas” en una de mis grandes favoritas de este año; sea en salas 3D, en salas comunes, o en la habitación de tu casa (Aviso legal de nuestro patrocinador: bajar Divxs esta MAL… Muchas gracias).
Ah, me olvidaba… otro de los que ponen su voz en esta película es Mr.T, el Mario Baracus de la serie “The A-Team”. Si esto no es razón suficiente para convencerlos de ver esta película, ya no se más que hacer…





























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